Para descubrir el origen de los seguros tenemos que remontarnos a alrededor del año 3000 a. C. ¡Sí, es casi tan antigua como la misma historia de la evolución del hombre!

Los chinos, grandes navegadores y amantes de la aventura, viajaban por ríos desconocidos y no se fiaban de lo que podía ocurrirles. En cada viaje perdían mercancías, hombres y las embarcaciones quedaban dañadas, así que establecieron un sistema cambiante mediante el cual cada barco fluvial se distribuía la carga de forma diferente a la vez anterior. De esta forma, alternando el transporte de la mercancía se “aseguraban” que, si alguna embarcación sufría un percance, no se perdiera el cargamento entero.

Pero no fue hasta el siglo XIV que se redactó y firmó un contrato escrito de seguro. Fue en Italia, precisamente en el año 1347 en la ciudad de Génova, importante puerto para el comercio marítimo. Este primer contrato aseguraba contra posibles accidentes, naufragios o asaltos piratas a un navío mercante bautizado con el nombre de Santa Bárbara, que iba de Génova a Mallorca. Por fin había un contrato escrito que cuidaba el viaje, sus embarcaciones, las mercancías y las personas que viajan en él, por si se complicaban las cosas. Por eso se recuerda como “El gran contrato de la Santa Bárbara”.

500 años después llegó por fin el primer seguro de coche de la historia. Era el 1 de febrero de 1898 y se utilizó como modelo, a la hora de redactar la póliza, un contrato de seguro para carruaje de caballos porque aún no se contemplaba la importancia ni el éxito que obtendría el auto en el futuro. Así que el seguro cubría los gastos de responsabilidad civil, solamente en el caso de que el vehículo chocara contra un jinete o contra un carro tirado por caballos.

Con el pasar de los años el coche se fue haciendo más habitual en las carreteras y lógicamente estos seguros fueron en aumento, hasta perfeccionarse y llegar a los que conocemos ahora, seguros que cubren cualquier parte especifica de tu coche. Estos seguros cubren las personas que viajan contigo, el coche y aquellas personas con las que podrías tener un accidente.

Tan grande fue la evolución de los seguros, que hemos llegado a escuchar de seguros para tutelar partes específicas del cuerpo de algunas estrellas del cine o deportistas famosos. El ejemplo que hizo más ruido fue el del trasero de Jennifer Lopez cotizado por 4,5 millones de euros en el 2011, después de que la revista People la declarara la mujer más bella del mundo. Pues ella pensó en asegurar lo “más bello” de su cuerpo.

Contrata tu seguro de auto en FIU.MX