Ser un buen copiloto no es algo fácil. Hay que estar siempre atento y no dormirse nunca. Aunque sean muchas horas de viajes y el solecito que entra por la ventanilla del coche te calienta dulcemente la cara…no, nunca puedes dormirte, porque lo primero que hace un buen copiloto es apoyar al conductor en todo momento.

Un copiloto te da conversación, revisa el camino con el google maps, busca en la radio tu estación favorita y te apoya cada vez que necesites algo. Así la persona que está manejando se siente cómoda y segura. No ocurre lo mismo cuando ese copiloto o pasajero no para de quejarse de tu modo de conducir, de advertirte constantemente de posibles peligros o cuando no deja de toquetear el coche. Además, este comportamiento puede provocar una pérdida de concentración por parte del conductor y, por tanto, aumentar el riesgo de accidentes. Por eso hay que tomarse en serio el rol de copiloto.

Así que preparamos un listado de consejos para que el día que te toque ser copiloto sepas cuáles son tus principales funciones:

  1. Primero: No te duermas. Eso es lo más importante. Puede parecer algo inútil de decir, pero para nosotros no. Es normal que después de muchas horas de viaje te sientas cansado, pero mejor paren en algún lugar y descansen el tiempo que necesiten para recuperarse.
  2. Segundo: Procura hacer el viaje más divertido. Intenta mantener una conversación fluida y constante con el conductor para romper la monotonía de la conducción.
  3. Tercero: Mantén la música encendida, pero revisa que sea un sonido que acompañe el viaje sin molestar al conductor. El volumen también es importante, que se escuche pero que no sea demasiado fuerte, para que el conductor siga concentrado en la carretera.
  4. Cuarto: Utiliza tu navegador de preferencia. Coloca la dirección exacta cuando aún estén parados e intenta no cambiar la dirección durante el trayecto para no crear confusión.
  5. Cuida a tu conductor. El buen copiloto está atento a las necesidades de su conductor, ofrece agua o algún tipo de comida durante la marcha. ¡Pero sin insistir como si fueras su madre! Si el conductor no quiere, no insistas.
  6. Descansar. Cada vez que lo necesiten, paren a descansar y mover las piernas.
  7. Conduce tú. No es un imperativo, ni es algo obligatorio, pero es un buen detalle que puedes ofrecer a tu amigo conductor. El viaje se hará más llevadero, el piloto descansará y tú te darás cuenta de cuanto es importante tener un buen copiloto a tu lado durante un viaje en carretera.

Y ahora sí, disfruta el viaje

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